Gripe española: 1918
La gripe es una de las enfermedades más letales en la historia de la humanidad. Muchas veces nuestra pertenencia al mundo occidental nos hace olvidar que el hambre, la pobreza y la falta de medicinas en países del tercer mundo convierten en mortales enfermedades que en nuestro contexto son resolubles. Esperemos que la actual gripe A pueda ser controlada y sus efectos minimizados a nivel planetario.Una de las pandemias más mortíferas en la historia del mundo, 45 millones de muertos, fue la mal llamada gripe española, la maquinaria propagandística bélica a nivel mundial a través de la academia Británica de medicina la llamó así como subrepticia represalia a que España no participara en la 1ª guerra mundial, contienda que provocó la muerte a 9 millones de seres humanos.
Quizá la gripe de 1918 presentó sus primeros casos en un campamento militar de Kansas, Estados Unidos, y se propagó rápidamente en los frentes de batalla europeos, especialmente en Francia a través de sus soldados. Otras fuentes apuntan que la gripe surgió en el continente asiático, en China concretamente. Otras señalan al origen europeo de la enfermedad y la posibilidad de la propagación de esta como un reguero debido a la Gran Guerra y el contagio en la insalubridad de las trincheras, con las bayonetas y las neumonías provocadas por el frío y la lluvia.
En España la gripe se extendió velozmente debido, entre otras cosas, a que muchos vendimiadores franceses que participaban en la guerra fueron sustituidos por unos 500.000 mil compatriotas nuestros en la recogida de la uva; a la vuelta, el virus se extendió como polvo en el aire llegando a provocar la cifra de 300.000 muertos en nuestro país.
En otros países, “the Spanish lady”(la dama española), también conocida como “gripe española” o “la pesadilla” se contabilizó de esta manera: India, 16 millones de fallecidos por el rápido contagio entre su ejercito. Estados Unidos, 700.000 defunciones. Francia, 400.000. Gran Bretaña, 200.000.
En España los escasos recursos sanitarios, la miseria, la falta de higiene y de decisión política tajante a la hora de ordenar cordones sanitarios, impopulares, provocaron que la epidemia fuese en progresión geométrica. Triste anécdota fue la creencia general en las capas populares de nuestro país de que el uso de remedios tales como ajos, tabaco o coñac podía combatir el microbio.
ignacioferriz@hotmail.com
La Lupa es una serie de artículos, reflexiones, comentarios, poemas y una columna de opinión por Ignacio Ferriz, que con anticipo a su publicación virtual, ve la luz del quiosco regularmente en el rotativo semanal